Críticas y Artículos

La Cruda Realidad

por Raúl Lobera

Tres Anuncios en las Afueras, Martin McDonagh (2018) es un auténtico golpe de realidad en la cara. No te quieres despertar, no te preocupes esta película te va a golpear a base de humor negro (a veces auténticamente magistral) y crudeza. Pura y dura. Y muy, muy dura. Y escúchame bien, no dejará de golpearte hasta que el último crédito termine y las luces de la sala se enciendan. Quizás no llegues a entender que ha pasado.

Si verás cómo Frances McDormand que ya hizo auténticas maravillas en Fargo (1996) vuelve a jugar contigo y a interpretar un personaje tan decidido, tan roto por dentro que te hará reír y llorar al mismo tiempo. Denle un Óscar a esta mujer por dios. O 10. Por si se le pierde alguno de los otros 9. Woody Harrelson está excelso en todas y cada una de sus escenas. Sigue siendo mi ojito derecho.

Pero la sorpresa llega con el personaje interpretado por Sam Rockwell, que puede tener ya asegurado su Óscar al mejor actor secundario. La palabra es inmenso. Para bien y para mal. Ah y entre una retahíla de buenas actuaciones secundarias quizás lleguéis a ver entre golpe y golpe a cierto habitante del reino de Poniente.

Su sensacional guion podría ser sin ningún problema el tercer Óscar que se lleve esta historia que gira sobre tres anuncios puestos en una carretera en medio de ninguna parte, en un pueblo en el sur de USA, en ninguna parte. Por cierto que en los últimos años, ganar el mejor guion, es sinónimo de Mejor Película. Que se lo digan a Spotlight (2016) o Moonlight (2017) (Y  ya van 4).

Quizás no llegues a ver esta película. Pero permíteme que te diga que estarías muy equivocado si dejas pasar la oportunidad. Solo hay una manera de averiguarlo. ¿No?.

La importancia de llamarse... Sorkin

por Raúl Lobera

Aaron Sorkin eligió la historia de la “Princesa del Póker” Molly Bloom para su primera obra en el mundo de la dirección (Molly´s Game, 2018). El guion es tan sólido como se podría aspirar del guionista de películas como la aclamadísima Red Social o la sólida Moneyball (tengo que reconocer que tengo un punto débil con esta última). Fue nominado por el mismo guion a un Globo de Oro y no me sorprendería que le “cayera” otra al Óscar.

Jessica Chastain sigue haciendo oro cualquier papel que le concedas, y en muchas partes de la película es ella misma la que se echa la historia a las espaldas con otra buena interpretación (también podría caer nominación para ella, aunque aquí es más difícil). Al lado de Jessica, Idris Elba también se muestra correcto aunque tampoco es el mejor personaje que le han dado nunca. El “cameo” de Michael Cera sí merece la pena.

Pero es una lástima que con todos ingredientes el estreno de Sorkin en la dirección se haya quedado a mitad de camino. La película se hace densa y larga hacia su segunda mitad, probablemente por el exceso de información, y esperas que dé un paso hacia adelante que al final la película no toma.

Así pues, la película va perdiendo fuelle según pasan las escenas. Además da la sensación de que es innecesariamente larga, es decir que para contar la historia de Molly Bloom no hacía falta superar las dos horas de duración. Parece que va a terminar 3 veces antes de terminar de verdad.

Quizás si la película lo hubiera dirigido otra persona o firmado el guion alguien menos reconocible no sería candidata a premios en estos meses que vienen. Pero eso, como siempre se dice, no lo sabremos.

PD: para los amantes del póker, quizás gane muchos enteros. Todo puede ser.

El Artista del Desastre

por Raúl Lobera

Cuando ves una película hay muchas maneras de afrontarla. Puedes sentarte y pensar que te vas a dormir, atender más a la compañía que a la propia película, no tomártela en serio y pasar el rato, estar atento a cada detalle, o buscarle fallos porque quieres odiarla al límite (sí, hay gente que lo hace. A algunos hasta les pagan. Podríais probar a ver).

James Franco hasta ahora ha hecho cosas realmente buenas (The Interview me sigue pareciendo un auténtico pelotazo) y cosas que duelen de ver y de recordar (Tenía que ser él es especialmente difícil). Se podría decir hasta el 29 de diciembre había hecho de todo en el cine. Había hecho.

Con "The Disaster Artist " James Franco ha conseguido hacer (e interpretar) una película fresca, extremadamente divertida, histriónica, que acaba con una amplia sonrisa en tu rostro. Además conseguir realizar una película sobre cómo se grabó y gestó una película horrible (The Room, 2003) eso tiene muchos factores de riesgo. No captar esencia. No conseguir que nos imaginemos el ambiente en un rodaje especialmente caótico. Quizás otra persona hubiera fallado. Pero no él.

Nunca un título estuvo tan bien puesto. James Franco reina en el desastre que fue la película (ahora de culto) de Tommy Wiseau, en su dirección, en su magnífica interpretación del excéntrico y enigmático director… Acompañado de su hermano Dave (el cual sigue siendo un sólido actor) y de un buen reparto en el que no faltan caras familiares, la película es candidata a todo en la época de premios que viviremos en unas semanas. Mucho ojo, porque puede sorprender.

Ah y como “profesional” del audiovisual que soy, ver un rodaje terrible, con un presupuesto exagerado y mal utilizado, tensión, fallos y desastres y además tan bien caracterizado, alegra este corazón que tengo. Os dejo con una frase que, quizás no para mucha gente pero que para mí y para cualquier loco del audiovisual, significa todo:

“El peor día en un set de rodaje es mejor que cualquier otro día allí fuera"

Star Wars: el lado Oscuro es fuerte. O no.

por Raúl Lobera

Star Wars: Los Últimos Jedis (The Last Jedi) es una película de contrastes. Hay unas partes más consistentes y más hechas, realmente entretenidas y donde la película te mantiene al borde del asiento, literalmente. El final me mantuvo con los ojos en la pantalla pendiente de cada movimiento y me encantó el desenlace de la historia de este episodio.

Los personajes están desarrollados y mantienen sus mismas decisiones y personalidades que en el séptimo episodio. El personaje de Rey sigue su imponente ascenso, Poe Dameron sigue siendo entreteniendo y fresco y Kylo Ren es el personaje más interesante que ha pasado por el mundo creado por Lucas en mucho, mucho tiempo. Leia será siempre nuestra princesa. Y yo tengo una debilidad por Luke y el maravilloso Mark Hamill.

Pero, hay escenas que no encajan con la película. Algunas muy forzadas y en algún momento ridículas. Subtramas que no acaban de cuajar. Finn es un personaje que le cuesta de momento aunque yo creo que tendrá su momentazo en el último episodio. La resolución puede parecer cogida por los pelos. La película discurre en un lapso de tiempo muy limitado, lo que puede molestar. Los nuevos personajes están forzados y parecen metidos con calzador. Y los villanos se desarrollan mucho menos de lo que parecía que se iban a desarrollar.

En realidad he dicho que la película tiene contrastes. La verdad es que tiene un Lado Oscuro muy fuerte, que te puede atrapar. Si te dejas claro. Porque la película tiene momentos de absoluta brillantez y el director, Rian Johnson hace muy bien las cosas. La Luz es también muy fuerte en la película. Y los efectos especiales, más todavía. La música de John Williams me tiene ganado, aunque esperaba “algo más”.

La opinión de este humilde caballero, pues que es mejor dejarnos atrapar por la Luz que por el Lado Oscuro, que así disfrutaremos más. Y que creo que en esta batalla eterna que nos propone Star Wars: Los Últimos Jedi la Luz gana por poco. Pero el elegir el Lado Oscuro o La Luz, supongo, que es cuestión de cada uno. O no.